Retinol: para qué sirve y cómo usarlo sin irritar tu piel

El retinol se ha convertido en uno de los ingredientes más conocidos del cuidado de la piel, pero usarlo correctamente es tan importante como elegirlo. Se trata de un derivado de la vitamina A que puede ayudar a mejorar la textura, las líneas finas, algunas alteraciones de la pigmentación y el acné. Su acción favorece la renovación celular y contribuye a la producción de colágeno. 

Si nunca has usado retinol, empezar con una concentración alta o aplicarlo todas las noches puede provocar irritación, descamación o enrojecimiento. Lo recomendable es introducirlo progresivamente, por ejemplo, algunas noches por semana, sobre la piel limpia y seca, y acompañarlo de una buena hidratación. Durante el día, el protector solar es indispensable.

¿Y qué productos no debes mezclar con retinol? Más que hablar de combinaciones absolutamente prohibidas, es importante evitar sobrecargar la piel. Al iniciar su uso, combinarlo en una misma rutina con exfoliantes potentes como ácido glicólico o salicílico, otros retinoides o activos irritantes puede aumentar la sensibilidad. La tolerancia de cada piel es diferente, por eso una rutina que funciona para una persona no necesariamente funcionará para otra.

El retinol puede ser un gran aliado, pero no todas las pieles lo necesitan ni deben utilizarlo de la misma manera. Si tienes acné, manchas, rosácea, piel muy sensible o quieres incorporarlo a tu rutina, una evaluación dermatológica permite elegir el activo y la concentración adecuados para tu piel. En Dermastage podemos ayudarte a construir una rutina segura y personalizada.